"Gólgota" se gana los aplausos del público en el cinefórum de Vila-real
El Espai Jove de Vila-real acogió esta semana, como cada último lunes de mes, el “Cinefórum Cineculpable”, una actividad que hace las delicias de los aficionados al séptimo arte en el municipio de la Plana Baixa. El momento más esperado de la tarde fue la proyección del mediometraje “Gólgota” (2008), dirigida por el vila-realense Román Rubert, quien estuvo presente durante el cinefórum y participó en el debate posterior.
Un mediometraje es una especie insólita dentro de las producciones audiovisuales. Demasiado breve para proyectarse en los cines, demasiado extenso para participar en un festival de cortos. A pesar de ello, “Gólgota” se ha abierto paso en diversos certámenes internacionales. La obra de Román Rubert, autor también de dos cortometrajes (“Pantocrátor” en 2006 y “Preadolescencia” en 2012), destaca por la unión de todos sus elementos, calculados hasta el más mínimo detalle para crear una historia que, más que narrarla, se susurra ante el oído del espectador, en el cual queda la tarea de interpretarla.
“No me hace falta buscarle una excusa”, opinó un espectador. “Me parece interesante simplemente verlo. No tengo que buscarle explicaciones”. Rubert admitió que si “Gólgota” te hacía pasar veintincinco minutos entretenido había cumplido su cometido. Sin embargo, explicó que en la obra todo estaba planificado. “Todo elemento cumple una función”, añadió.
Los recursos expresivos son abundantes en el mediometraje. Lo más característico de "Gólgota" es su insólito uso de la música. "La narración fluye a partir de la música", justificó el director. Los espectadores lo calificaron como un retrato onírico. La atmósfera de ensueño rodea toda la proyección. También abundan los giros narrativos que precisan de la constante atención del espectador, al que deja atónito y expectante. Otro atractivo del mediometraje es la inesperada aparición de Jack Taylor, reconocido actor estadounidense. "Se me ofreció la oportunidad de rodar con Jack Taylor y no pude dejarla pasar", reconoció Rubert.
Los espectadores también se interesaron por el proceso de rodaje del film, que tuvo lugar en los alrededores de Teruel. “Fueron cinco días de rodaje pero la planificación, el tiempo que tardas desde que empiezas a pensar en una idea hasta que grabas la película es muy largo. Tardé seis meses”, explicó Rubert.
Además de “Gólgota”, en esta sesión del “Cinefórum Cineculpable” se proyectaron cinco cortometrajes. Destacaron los temas dramáticos, como la pérdida de la identidad, las presiones económicas y los problemas sociales más polémicos. También hubo espacio para la comedia, una chispa de humor que iluminara los momentos más difíciles.
Los otros cortometrajes proyectados:
- "Berlín" de David García y Estíbaliz Veiga.
- "The story of David Leonard Sutton" de Alfonso Díaz.
- "Cuestión de huevos" de Arturo Morales.
- "Take off" de Jim Box.










