martes, 19 de julio de 2011

59 años después una crítica a “Solo ante el peligro”, nunca es tarde si la peli es buena.


Me pregunto una y otra vez por qué no habré visto esta película 15 años antes. Si en vez de ver “Reservoir dogs” de Quentin Tarantino hubiese visto “Solo ante el peligro” de Fred Zinnemann a buen seguro que mi visión del cine sería otra.
En mi pubertad engullía películas como “La naranja mecánica”, “Perseguido”, “Killing Zoe” o “Amor a quemarropa”. Acción, tiros, sangre y violencia.
Lo que no puedo negar es que “Solo ante el peligro” tiene también acción, tiros, un poco de sangre y algo de violencia; pero tiene algo especial, es cine en estado puro. Sin efectos de ningún tipo y un manejo y dominio del tiempo espectacular.
Ni que decir tiene que Gary Cooper es más de media película, y que Grace Kelly pasa algo desapercibida, pero eso es lo de menos. Solo ante el peligro es grande por ella misma, porque es una película épica.
Yo me he resistido tanto a ver esta película como muchas otras del género, no me gusta el western; sin embargo me pregunto, que si la trama no sucediera en un pueblo llamado “Hadleyville” con sus salones y sus calles polvorientas, y hubiera sucedido en Chicago, la película hubiese sido un trhiller.
¡Ah! La película es a tiempo real, ¿no lo había dicho aún?. No sólo la serie 24h, o “Última llamada”, entre otras, en el año 1952 ya se hacían películas con este riguroso control temporal. Simplemente excitante.
4 premios Óscar jalonan esta cinta, merecidos todos ellos, que perpetúan el sentido del cine por el paso de los tiempos. Qué alegría poder ver de vez en cuando películas como esta.
Ahora, más sosegado, pienso que mi impúbere cerebro de audio/vídeo de juventud no hubiera entendido como es debido, tamaña obra de arte.