martes, 30 de junio de 2009

Trayectoria del festival de cortos de Vila-real "Cineculpable"


Jesús Madrigal, amigo mío y actual miembro del comité que organiza el festival de cortos, me pidió que escribiera de manera sucinta, la historia de "cineculpable" en un hoja. Al parecer lo quería para un dossier promocional. Aquí está el resultado, aunque matizo que no se ha podido nombrar a todos y por descontado, falta mucha gente.
La foto pertenece a la presentación de la edición número XII.

En el año 1997 nació en Vila-real una iniciativa, que el tiempo ha puesto en un lugar preferente, dentro de la cultura que este pueblo respira.
Fue la asociación local “Planta Baixa” la que usó el hacha para romper el hielo, no en vano, el cortometraje por aquella época, sólo podía visualizarse en algún canal de pago y en horario intempestivo.

Tras unos inicios duros, que son innatos en una actividad prácticamente desconocida, los cortos fueron empujando a una apretada agenda local y cultural y se hicieron un hueco consolidando una fecha fija; en el mes de noviembre el pueblo permanece expectante ante la gran pantalla.

Tras en paso de “Planta Baixa” cimentando los inicios del festival, será otra asociación municipal, “Butaca 13”, la que toma las riendas del festival. Año a año el festival crecía en adeptos y se instauran secciones nuevas: documental, animación, cortos provinciales y la necesaria separación entre cine y vídeo. Se crean actividades paralelas, que el mismo público demandaba, tales como conferencias, conciertos, exposiciones y se comienza a trabajar con los institutos en lo que ha venido a convertirse en el “microcine” que son cortos escritos y filmados por alumnos de E.S.O.

Superadas las etapas de lo comúnmente “freak” y lo públicamente cutre; y aclaradas las dudas sobre la dirección que podía tomar el festival (mirarse el ombligo o levantar cabeza) la cita cinematográfica se consolida al cumplir sus diez años de vida; estando más activa que nunca y llegando a recibir una media de 5 a 10 trabajos locales por año.
Tras la dirección de los Vilarrealenses Óscar Parra y Fili el festival da un gran salto hacia adelante y se profesionaliza; creándose una junta directiva y una figura representativa conocida como “el culpable”. El certamen pasa a ser oficialmente internacional y se incrementa el número de obras recibidas, pasando en todas las ediciones de 400 cortometrajes a concurso.

Edición tras edición, se comprueba como se ha creado una necesidad de ver cortos, pues gran parte del elenco local participa en ellos; pero no sólo actores profesionales también otros amateurs o no iniciados en el mundo de la interpretación. Se adquiere una cultura audiovisual y el certamen presume de tener alrededor de 500 espectadores por sesión, que traducidos a toda la semana de cine podríamos hablar de más de 3.500 visitantes.

Otro de los reclamos con los que cuenta el festival son las personalidades con las que cuenta en sus ediciones; ya sea para participar como para asistir a las proyecciones o a la entrega de galardones. Por nuestro festival han pasado personalidades del mundo de la cultura, actores e intérpretes tales como: Álex de la Iglesia, Gonzaló Miró, Kira Miró, Jesús Ordovás, Joan Boigues o Sergio Caballero entre otros.

“Cineculplable” está incurso en ciclo de Cultura que programa anualmente el Ayuntamiento de Vila-real (Cultura +a+), recibe el apoyo de otras instituciones como la Excelentísima Diputación de Castellón y de Fundaciones y empresas privadas.

En la Actualidad, el festival de internacional de cortos de Vila-real “Cineculpable” arranca con su XII edición, con más energía que nunca y con propuestas recién horneadas, como es el “reculpable”, un maratón que consiste en la realización de un cortometraje durante una semana y dentro del municipio, con una idea que propone la organización.